¿Su romance? El más tierno. ¿Sus bailes? Los más enérgicos y desesperados. ¿Y sus canciones? Como si 'Maria' o 'Tonight' necesitasen otra razón para quedarse en tu cabeza, son más pegadizas que nunca.
Aunque hay una cantidad literal de verdad en la semiautobiográfica 'Suncoast', su lustrosa e incierta cursilería es tan falsa como la estatura de Ron DeSantis.
Este drama es de una calidez realista, de esperanzas que retumban y de obstáculos que se levantan ante unos niños cuya propia existencia es desafiante.
Es una contradicción estética: su mensaje tiene mérito, pero la forma de transmitirlo no resulta especialmente convincente, comprensible o disfrutable.
Bill Nighy hace que el lento remake de Kurosawa 'Living' merezca la pena. En la belleza pintoresca, compuesta y casi estancada de la película, Nighy encuentra algo sincero en la represión.
Una interpretación magistral de Salma. Violencia, conflictos políticos, problemas matrimoniales... el mundo sigue girando, pero 'Before, Now & Then' explora lo esencial para mantenerse firme a pesar de todo.
Quizás sea una película inherentemente fallida, pero tanto si su oscuridad a lo Disney atrae o repele, tiene, a menudo, algo que odiar o amar en igual medida.
Es mala, pero en su rareza, puede ser reveladora: quizás en concreto, sobre su realizador, pero definitivamente y en general, sobre los hombres blancos americanos de cierta generación.
Mejora significativamente su narrativa, manteniendo una de las estéticas más interesantes de la televisión. Su ritmo ha ganado energía sin sacrificar la diversión cruda que la caracteriza.