La película carece de la elegancia narrativa que uno esperaría, pareciendo más un libro de historia. Se siente como si estuviera atrapada en la sombra de sus predecesoras, intentando replicar su éxito sin aportar nada original.
Si los primeros episodios de la quinta temporada ofrecen tranquilidad, se avecina una tormenta interesante. Con un cambio de rumbo hacia el episodio seis, la sorpresa se convierte en el elemento principal.
De visionado obligado se trata de una brillante secuencia de acción en blanco y negro que demuestra que la capacidad de Evans tras la cámara se mantiene intacta.