Anclado por una virtuosa actuación de Teyana Taylor, el ambicioso debut de Rockwell captura la evolución de esta relación central frente a la estranguladora gentrificación de Nueva York.
El hecho de que este joven y perspicaz guionista-director sea tan sincero desde el punto de vista emocional no hace más que elevar el total de su humilde, encantador y agradable trabajo.