Como diversión indolora, funciona. El final triunfal de 'Sing 2' casi compensa una historia que, por lo demás, es poco envolvente y poco original. Casi, pero no del todo.
Aquellos que deseen llorar un rato encontrarán aquí lo que buscan. Sin embargo, entre sollozos y lágrimas, parece que la película podría haber tenido un mayor impacto y ser más honesta en su conexión emocional.
Ni empleando sus mejores intenciones Hollywood hubiese podido contar esta historia de esta manera. Burnham se esfuerza para que todo tenga un tono muy realista.
'All These Small Moments' presenta una combinación de sinceridad y artificialidad. Hay escenas que desprenden autenticidad, mientras que otras se sienten evidentemente forzadas por el guion.
Gran parte del material que explora los sentimientos y la angustia adolescente de Jamie es genuino. "Summer ’03" presenta una narrativa sólida, y sus errores son comprensibles.
En sus mejores momentos, podría haber sido una distracción pasable y en los peores, podría haber sido insoportable. Barrymore consigue situarla en algún punto entre ambos extremos.
No logra ser divertida, sorprendente o lo suficientemente reflexiva como para generar más que una respuesta fría. No se puede considerar mala como otras comedias fallidas, simplemente carece de inspiración.
No es el trabajo más logrado del director, pero ofrece un potente personaje central, un interesante contexto histórico y una narrativa iniciática en la que la mayoría de la gente podrá reflejarse.
No es tan ingeniosa ni divertida como 'American Pie', pero logra provocar algunas risas. La película presenta momentos de humor que, aunque no siempre son efectivos, ofrecen cierta dosis de entretenimiento.
Es mareantemente dulce, y sólo un romántico de pura cepa o un devoto fan de Sandler será capaz de sentarse frente a sus 95 minutos sin entrar en una hiperglucemia
Si un 'coming of age' tan sencillo como este se produjera hoy en día en Estados Unidos por parte de Disney o Pixar, muchos lo considerarían 'arriesgado' o 'innovador'.
Tiene un impacto devastador. Pocas películas poseen el poder de mantener al público sentado en un silencio atónito después de que empiecen a rodar los créditos finales, pero ésta es una de ellas.