Las sobras frías de una comida que nunca me agradó. 'The Man from Toronto' carece de originalidad y no deja una impresión duradera; el entorno en el que se vea no alterará esa percepción.
Todo lo que ofrece parece estar colocado por obligación, desde la acción hasta los diálogos repetitivos, lo que la transforma en una secuela más en un verano repleto de ellas.
A pesar de la siempre bienvenida presencia de Sean Connery, no logra satisfacer completamente. Hay demasiados agujeros en la trama y errores de lógica.
Algunas secuelas llegan demasiado pronto y otras demasiado tarde. Es complicado determinar si hubiera sido más acertado su lanzamiento hace tres o cuatro años, pero en 2005 parece estar desfasada y obsoleta.
Aquellos que hayan visto la irónica versión de Richard Lester deben evitar ésta, no sea que se sientan obligados a lanzar palomitas de maíz e invectivas a la pantalla.
Un error del tamaño de un Reino Mágico. Se hunde en medio de efectos especiales, personajes poco desarrollados y un argumento que carece de energía y emoción.
La historia puede resultar un poco débil para un filme de Pixar, sin embargo, la animación es sobresaliente y presenta un estilo único, lo que constituye un gran logro.
Digna sucesora de la original de 1994. Es decir, embelesará a los menores de 10 mientras que los mayores de 10 tendrán problemas para sacudirse el aburrimiento.
Es el tipo de película que funciona a varios niveles: como entretenimiento ágil y animado para niños y como entretenimiento bien escrito y visualmente impresionante para adultos.
'A Bug's Life', al igual que 'Toy Story', presenta personajes con los que logramos empatizar, llevándolos a vivir una aventura llena de dinamismo y energía.
Un final deficiente y mal elaborado puede afectar la impresión general que deja una película, la cual en su mayoría es bastante sólida. Esto es precisamente lo que ocurre aquí.