Wall Street, gracias al contexto de su estreno, trascendió el ámbito cinematográfico y se transformó en una poderosa declaración sobre la decadencia moral presente en la sociedad. Las palabras de Gekko resonaron como un himno a esa filosofía.
Stallone afirma que este es el final para Rocky, incluso si la película logra un gran éxito. Si esto es cierto, no puedo imaginar una mejor manera de despedir al personaje.
La película cuenta con todas las cualidades necesarias para atraer al público: personajes carismáticos, intérpretes encantadores, una premisa bien fundamentada y un sinfín de momentos divertidos.
Las sobras frías de una comida que nunca me agradó. 'The Man from Toronto' carece de originalidad y no deja una impresión duradera; el entorno en el que se vea no alterará esa percepción.
Todo lo que ofrece parece estar colocado por obligación, desde la acción hasta los diálogos repetitivos, lo que la transforma en una secuela más en un verano repleto de ellas.
A pesar de la siempre bienvenida presencia de Sean Connery, no logra satisfacer completamente. Hay demasiados agujeros en la trama y errores de lógica.
Algunas secuelas llegan demasiado pronto y otras demasiado tarde. Es complicado determinar si hubiera sido más acertado su lanzamiento hace tres o cuatro años, pero en 2005 parece estar desfasada y obsoleta.
Aquellos que hayan visto la irónica versión de Richard Lester deben evitar ésta, no sea que se sientan obligados a lanzar palomitas de maíz e invectivas a la pantalla.
Un error del tamaño de un Reino Mágico. Se hunde en medio de efectos especiales, personajes poco desarrollados y un argumento que carece de energía y emoción.
La historia puede resultar un poco débil para un filme de Pixar, sin embargo, la animación es sobresaliente y presenta un estilo único, lo que constituye un gran logro.