Fresca y entretenida, aunque la historia de un grupo de rock presidiario sea muy ligera y haya escasas referencias a la personalidad de las chicas. Apoyada en una banda sonora fuerte y pegadiza.
A pesar de ser bastante predecible en su trama, es una comedia encantadora y amigable que logra analizar de manera efectiva los comportamientos de las personas rurales.
Con instantes de gran carga dramática y una narrativa impactante, que no alcanzan a plasmar completamente las buenas intenciones de la historia. Es especialmente notable el debut de Sandra Wahlbeck, quien se presenta como una auténtica revelación en el cine español.
Una película que busca abordar el tema del despertar de la homosexualidad de manera intensa y seria, sin embargo, termina siendo poco impactante, común y predecible. Lucía Jiménez brilla con su actuación.