La película presenta una poderosa estética que se aleja de las influencias tradicionales de los padrinos y de los estilos de Scorsese. Espinosa entrelaza diversas narrativas que se unen en un protagonista fascinante, cuya complejidad lo hace destacar.
Cine irreprochable, con formas y contenido que, eso sí, exigen la participación activa de ese público que no solo mira, sino que también debe participar gracias a la ágil cámara de Avilés.
Interesante debut del joven director indio Chaitanya Tamhane, quien presenta una crítica al sistema judicial de su país. Su enfoque se aleja de detalles estéticos o retóricos, priorizando la reflexión ética.
Plácida y sugestiva, la obra es fascinante en ocasiones, pero en otros momentos se siente autocomplaciente. Sin embargo, su opacidad excesiva puede provocar una molesta sensación de desagrado.
'El animal moribundo' no es una novela destacada, mientras que 'Elegy' roza la excelencia como película. La reverencia excesiva y lo grotesco han sido reemplazados por el romanticismo y una sutil delicadeza.
Se percibe una falta de originalidad en su diseño, mostrando una estructura rígida y poco innovadora, claramente más enfocada en generar ingresos que en ofrecer una propuesta artística auténtica.
Carta de amor a la preciosa Edimburgo a través de las canciones de The Proclaimers, la película apela a pasiones tan básicas como el amor, la guerra, la familia y hasta el pub.
Infusión de azúcar. Va de misteriosa y de onírica, pero solo es cargante, tanto en el fondo como en la forma, grandilocuente al tiempo que insustancial.
Un relato audaz que, a pesar de tener ciertos momentos de debilidad, avanza hacia un desenlace inevitable, agudo y perspicaz. La puesta en escena es, sin duda, su mayor fortaleza.
Una película sensible, cálida y respetuosa dentro de su evidente transgresión. No parece una película moral, aunque el desenlace, en cierta medida, lo sea. Dresen toma partido.
La narrativa del romance se desarrolla a través de las melodías, alternando entre los protagonistas. Mientras él narra su historia de forma lineal, ella lo hace de manera retrocedente. ¿Por qué complicar tanto la trama?
Algo para no recordar. Nunca encuentra el tono y deambula entre la comedia costumbrista y el drama existencial, sin que la estimulante presencia de Hurt y su inquietante tristeza salven el panorama.
Todos conocemos a una Fatima, heroína de nuestro tiempo, que a menudo olvidamos que tiene su propia familia. La película profundiza en este aspecto con una sencillez penetrante y una autenticidad que resulta conmovedora.
La película presenta deficiencias significativas en su ejecución técnica e interpretativa, limitándose a repetir ideas clichés sobre empresarios, policías, abogados y ONG en España. Carece de matices y, lo más preocupante, explica todo de forma demasiado explícita.
Ofrece un relato sin juicios de valor, una especie de ficción hiperrealista sobre quienes habitan el mayor asentamiento irregular de España, se ve con creciente interés.
No se comprende del todo la actitud de ciertos personajes. Es necesario esperar hasta el final para encontrar algo de resolución. Los últimos veinte segundos son impactantes, pero no logran mejorar los 90 minutos previos.
Nunca se vuelve pesado, gracias a tres elementos que, a pesar de un conjunto desigual, logran que los aspectos positivos superen a los negativos. La escritura es destacable, el tono es apropiado y las interpretaciones son excelentes.