Huele al cine comercial de los noventa, con un toque social contemporáneo. 'Twisters' ofrece justo lo que se espera de una producción de este calibre: entretenimiento, oficio, espectáculo y un par de intérpretes con química.
Tan convincente en sus planteamientos como aterradora en sus conclusiones. De forma sutil, cadenciosa, apabullante y desgarradora va introduciendo sórdidos detalles políticos.
Emocionante denuncia sobre Guantánamo. [Rahim] parece nacido para interpretar al personaje. Al ser la película que quiere ser, apenas hay grandes pegas.
Repite lo bueno de la original: velocidad de vértigo en los chistes y la acción; notable gracia en los personajes secundarios y una tronchante vuelta de tuerca a los modos de educación de nuestros hijos.
Con aspecto de videojuego de saldo en sus tomas paisajísticas, una historia farragosa y unos protagonistas imposibles, apenas tiene algo que destacar. Salvo por sus cabezas de cartel, que aquí son muy secundarios.
A la tercera han dado en el clavo. 'Thor: Ragnarok' es una comedia de superhéroes desinhibida y efervescente, divertida e irónica consigo misma, convirtiéndose en la película más luminosa y colorista de la saga.
Esta segunda entrega supera a la primera, especialmente en lo que respecta a la animación, con algunos guiños al metalenguaje cinematográfico que son ingeniosos. Sin embargo, la trama en sí es algo que ya hemos presenciado en múltiples ocasiones.
Una película más atrevida de lo habitual, con el sello humorístico y refrigerador de grandilocuencia de Marvel, en la que destacan el inacabable carisma de su reparto en un frenesí de acción que apenas decae.
La historia está acompañada de un bonito subtexto para los más pequeños sobre el origen de la felicidad, y algunos de los personajes son verdaderamente atractivos.
Espíritu ñoño y conciliador, nulo control de las secuencias de acción, técnica en la puesta en escena (o su simulacro) cerca de lo pedestre, y dibujo digital en animales y humanos de enervante ausencia de estilo y de carisma.
Excelentes diálogos, llenos de réplicas ingeniosas. Es un estupendo entretenimiento para los niños que no temen enfrentar sus primeros miedos y para sus traviesos hermanos adolescentes.
Apacible animación para niños. Un sentido del humor con el que los mayores pueden sentirse en territorio ajeno. Tiene, como mínimo, el sabor de la valiente novedad que huye de un tiempo despavorido.
Una obra cinematográficamente irreprochable, en la línea de algunos de sus últimos trabajos, atildados en la forma pero nunca sorprendentes y únicos (...) lo más demoledor en 'Exodus', con diferencia, resulta ser su vertiente política.
Quizá Abrams se equivoca en la estructura y en el manejo del tiempo de su obra cinematográfica. Cuenta con un exceso de metraje, una técnica impecable y un entretenimiento que resulta mediano. Además, carece de una auténtica capacidad de transgresión, quedando relegada al olvido para los escépticos y presentada como un obsequio destinado a quienes creen.
Un ‘disney’ de los grandes. Lo que más destaca en ella es ese aire de los primeros clásicos. Con una estructura que evoca un musical, 'Frozen' supera incluso a la ya excelente 'Enredados'.