Abraza metáforas melodramáticas, mientras que en general busca mantener el control emocional. Esto da lugar a un guion que parece estar utilizando elementos reciclados para seguir en funcionamiento.
Hay muchas buenas ideas en este debut de Juja Dobrachkous, lo que hace doblemente frustrante que parezca no tener un buen consejero para ayudarla a controlar toda su auto-indulgencia.
El argumento es bastante simple y convierte a los personajes en símbolos del cambio. Sin embargo, el mensaje sobre el empoderamiento femenino resulta interesante y será bien recibido por el público occidental.
Un drama que se siente predecible y excesivamente pomposo. A pesar de su buena intención, recurre a lugares comunes y busca provocar emociones de manera forzada. El guion resulta ser el aspecto más deficiente de la película.