Incluso los fans de Dovlatov coincidirán en que lo más destacable de la película es su impresionante aspecto visual, que resalta tanto por el trabajo de cámara como por el excepcional diseño de producción de Elena Okopnaya.
Las imágenes en blanco y negro son soberbiamente evocadoras, las cartas de amor utilizadas en off son conmovedoras, aunque 'Cartas da Guerra' lucha para encajar la riqueza emocional de esas misivas con algo igualmente impresionante.
Le falta personalidad. Está claro que ha sido dirigida por un maestro del cine que cuestiona el sentido de arrepentimiento, y como tal no es nada superficial. Pero aunque nunca aburre, tampoco ofrece nada especialmente llamativo.
Aunque coloca de manera efectiva a Spandau Ballet como un referente de la moda, en esencia, se trata de una producción de vanidad diseñada para capitalizar su época de conciertos. Su enfoque tiene un estilo televisivo y resulta excesivamente larga, pero sigue siendo un obsequio para sus seguidores.
Sería un error pensar que es solo una película estética sin contenido. Sin embargo, su duración es excesiva y falta de coherencia; se enfoca demasiado en generar una atmósfera claustrofóbica a pesar de que se desarrolla en un vasto desierto.
Demasiado larga pero hermosa. Lo que le sobra no está exactamente escondido, así que se podría haber cortado con facilidad. Aun así, Daniel Sandu demuestra que es un director a seguir.
El amor entre diferentes divisiones étnicas presenta ciertos clichés, sin embargo, las imágenes proporcionan diversas satisfacciones que trascienden la fórmula habitual.
La brillantez de 'The Event' es la manera en que Loznitsa nos sumerge — no a través de las frenéticas salas de reuniones de los conspiradores, sino estando cerca de la gente.
La actuación de Nay destaca como uno de los puntos más fuertes, al igual que Striesow en su interpretación del padre político reprimido. Sin embargo, ambos actores se ven lastrados por unos diálogos que caen demasiado en lo didáctico.
Una visión deliciosa y sinuosa, con un toque juguetón, de la leyenda de San Antonio de Padua. Utiliza el clásico motivo del hombre en el bosque para explorar un viaje de autodescubrimiento.
Este drama psicológico tenso con elementos de thriller político transmite con habilidad las tensiones, físicas y mentales, que existen entre el oeste y el este de Jerusalén.
Hay momentos en los que la película parece una mezcla entre Corneliu Porumboiu y el Pablo Larrain de 'Post Mortem', pero no hay nada poco original en la controlada visión de Coşkun.
El drama de Fernando Coimbra sobre los secuestros a niños puede parecer torpe y demasiado ambicioso, pero a medida que avanza va cogiendo gas y muestra un considerable impulso.
Cuatro amigos de la infancia de los barrios bajos son reclutados por los fundamentalistas islámicos y se convierten en terroristas suicidas en la emotiva y estupendamente montada 'Les chevaux de Dieu' de Nabil Ayouch.