Una película que no se define claramente, oscilando entre ser un musical de 'The Devil Wears Prada', una comedia romántica sobre fracasos y una crítica feminista al corazón de la industria del entretenimiento.
La trama romántica resulta absurda, sin embargo, las secuencias de locura colectiva y angustia son realmente inquietantes. Se trata de una obra con interpretaciones sólidas y una escenografía excepcional.
Este artesanal thriller de venganzas se desenvuelve con tanto estilo - e incluso algún ingenio- que su falta de sustancia tarda mucho más de lo habitual en ser un problema.
Sus momentos más destacados reflejan la fuerza de las palabras de Poe. Estas se erigen como un homenaje adecuado a relatos que siempre tendrán mayor impacto en el papel que en la adaptación audiovisual.
'Three Sisters' documenta la extrema pobreza en algunas zonas rurales de China con la mirada compasiva y la paciencia inagotable de un director cuya curiosidad por los desafortunados de su país nunca parece decaer.
Una historia envolvente que se retuerce y gira de manera sorprendente y a veces aterradora. Es una mezcla fluida de procedimiento policial y estudio de personaje.
La paciencia y la sensibilidad de Green han sido reemplazadas por la repetición de ideas ya vistas. Aunque no critico su éxito, lamento la ausencia del cineasta que solía ser.
¿Actos milagrosos o influencia del Diablo? Esta cinta de terror, con un enfoque suave y superficial, proporciona una respuesta previsiblemente convencional. Presenta las típicas estatuas lloronas y una banda sonora repleta de inquietantes crujidos y susurros.
Lo que los hermanos Pang lograron con un poco de talento para enfocar y condensar, en este remake falla. 'Tus ojos no son el problema' le dice él a ella en cierto momento. Y qué razón tiene.
Su mayor susto es la ausencia de Sarah Michelle Gellar. El guión de Klavan sacrifica la coherencia por la atmósfera en todo momento. Desconectar es la única respuesta posible.
A pesar de la destacada labor de los especialistas y una breve pero notable aparición de Orlando Jones como un policía sereno, la película, al contrario del peculiar peinado del Sr. Douglas, se queda en lo mediocre.
Una película que se siente limitada y excesivamente literal, lo que revela una preocupante falta de comodidad con la ambigüedad, algo que a menudo ocurre al adaptar el cine de autor al ámbito comercial.