Los que han hecho esta película han reculado en favor de honrar a su padre y a su madre. Aquí, es difícil evitar la sensación de que lo que buscan es la inspiración para sentirse bien, no las canciones.
Plena de ambigüedades engañosas y complejidades que, en ocasiones, resultan fascinantes y, en otras, simplemente desconcertantes. Sus mejores instantes evocan la inquietante fascinación de un buen documental de 'true crime'.
A pesar de ciertas sensibilidades contemporáneas, la serie se sostiene sobre fundamentos históricos sorprendentes. Sin embargo, gran parte de su comedia resulta ser más moderadamente entretenida que realmente graciosa y, en algunas ocasiones, llega a ser tediosa.
Smith conduce la narración como toda una estrella. Sin embargo, la película no logra ser lo suficientemente evocadora para funcionar de manera eficaz como minimalista.
Para bien y para mal, 'The Inspection' parece la película que Bratton tenía que hacer, una historia tan personal que algunos de sus mayores confrontaciones emocionales empiezan a asemejarse a un ejercicio terapéutico.
No siempre maneja el material de la mejor forma. Eastwood se presenta con una elegancia más relajada de lo habitual, lo que añade un giro interesante a su personaje. El final resulta ser sutilmente efectivo y deja una impresión duradera.
Esta película presenta una notable falta de ritmo común en el cine religioso. A pesar de que hay elementos interesantes en la trama, 'I Can Only Imagine' parece esforzarse en pasarlos por alto.
La narración es relativamente floja. Hay poca diferencia discernible entre las elipsis que saltan a la mañana siguiente y las que saltan al año siguiente.
Las ideas que tiene la película sobre Barnum son increíblemente estúpidas. El deseo de Barnum de ser aceptado en la alta sociedad no es lo suficientemente creíble para ser interesante.
Lo que distingue a esta película de muchos thrillers sociológicos posteriores a 'Get Out' es la inteligencia y el estilo con que Taylor guía el desarrollo de sus entrañables personajes.
Smigel favorece la técnica de cámara al hombro, que, unida a su habilidad para los gags visuales, permite a Sandler mostrarse en una faceta diferente a la que estamos acostumbrados.
Hace una década, que otro actor tomara el relevo y reestrenara la serie 'Rocky' habría parecido un sacrilegio sin sentido. Ahora parece una de las pocas series de relanzamiento cinematográfico con empuje para competir.
Aunque en ocasiones parece que la película se divide entre evocar la compleja vida de un boxeador y algunos temas recurrentes de entregas pasadas, Caple logra discernir la diferencia entre ambas con aplomo.