El resultado es más irregular que su entrega anterior, que es superior, pero aún así tiene su encanto. Ofrece una innegable dosis de entretenimiento, espectáculo y diversión extravagante.
Todo funciona con resultados aceptables pese a bordear una sensiblería spielbergiana y a que la música omnipresente perjudique a veces un suspense logrado en casi todo momento.
Una historia que nunca acaba de resultar creíble o sólida. La película tiene su gracia, pero la desperdicia en una cinefilia que se siente agotadora y desgastada.
Absolutamente eficaz tanto en su resolución artística como en sus pretensiones de entretenimiento para todos los públicos. Sano, divertido e inteligente.
Simpática y entretenida. Tras unos inicios marcadamente góticos, donde 'Winchester' despliega sus mejores recursos, la película transita hacia la fantasía heroica, centrándose principalmente en el desarrollo del personaje del Dr. Price.
Tensa, emotiva y sobria, es un film de belleza innegable y un hálito humanista que, a pesar de todo, consuela de su desasosegante retrato de una vergüenza histórica.
Un ejercicio de estilo que no solo no presume de serlo, sino que mantiene al espectador pegado a la butaca, le entretiene sádicamente y le (...) reconduce, a los (...) caminos de un cine de horror sin pretensiones (…) Puntuación: ★★★ (sobre 5)
Una película descarada y atrevida, realizada con la auténtica pasión de un amante del género fantástico y de terror. Aunque es irregular e imperfecta, su valentía y su magia la convierten en una obra automáticamente de culto.
Bajo el aspecto de un thriller convencional, esta película oculta los elementos más personales y perturbadores que caracterizan el cine de Craven. Es ideal para aquellos que disfrutan del suspense. Lo mejor de todo es la actuación de Cillian Murphy.
Un auténtico placer comprobar que todavía existen películas así, con personajes carentes de ética, que logran despertar nuestra fascinación y simpatía, sin recurrir a simplismos. Una joya oscura.
Una correcta adaptación de una de sus últimas novelas y del característico universo del autor. Puro King. Lo mejor son los impresionantes monstruos. Lo peor es que la historia es predecible.
Épica, pero también lírica. La última hora se sumerge en la tragedia y la aventura crepuscular con una grandeza comparable a la de Peckinpah o Sergio Leone.
Resulta delicioso dejarse arrastrar por esta loca aventura de época a la europea, que en nada tiene que envidiar, en su ritmo y en su espectacularidad, a las producciones de Hollywood. Acción y romance para no perderse.
Una montaña rusa realizada con energía y sofisticación visual. Esteticista y macarra al mismo tiempo, brilla cinematográficamente y sorprende por su falta de moralidad.