Ofrece un mensaje muy conmovedor sobre el bullying online. 'Ralph Breaks the Internet' funciona bien, no por el lugar al que van sus personajes físicamente, sino emocionalmente.
Hace unos cuantos cambios clave en la trama original y en los personajes, pero en general, no son suficientemente diferentes como para explicar porqué deberías ver esta versión en lugar de la original.
Es entretenida pero completamente superficial. Se apoya en el magnetismo de la interpretación de Malek y en la grandilocuente música de Queen para compensar sus deficiencias narrativas.
Momoa equilibra el ingenio, la honestidad y el aspecto físico del papel con facilidad. Es todo tan extraño y descaradamente alocado que los cantos de sirena de esta obra vertiginosa y sobrenatural son difíciles de resistir.
Ahora Salander se presenta casi como un superhéroe. 'The Girl in the Spider’s Web' recuerda más a la trilogía sueca original, que era más 'Hollywood' en varios sentidos si lo comparamos con la versión austera de Fincher.
Es un conjunto burdo que mezcla actitudes de machos, elementos de sofisticación propios de videos musicales y diálogos que intentan ser 'cool' en el contexto de una película independiente.