Atrevida, inquietante, inescrutable y, en ocasiones, profundamente aburrida, que se adentra en los límites más recónditos del esoterismo del terror y que no se parece a nada que la mayoría de los espectadores haya visto antes.
Los amantes del cine de acción gonzo encontrarán mucho que apreciar, y quienes están familiarizados con la producción de cine independiente valorarán su sólida técnica.
La película se presenta como un plato de sobras, con clichés mal manejados y personajes poco desarrollados. No logra aprovechar elementos que podrían resultar verdaderamente efectivos.
Se presenta una película bastante insípida, que se pierde entre las producciones recientes. Los momentos destacados y los fallos no alcanzan niveles notables.
El lenguaje visual y la calidad de sus componentes son más uniformes. Sin embargo, se percibe un cansancio, pues 'V/H/S/99' parece recurrir a sus logros anteriores en un intento sombrío de seguir siendo dinámico y relevante.
Un thriller que se siente más mediocre de lo esperado, como un episodio extendido de '9-1-1' de la FOX. La incomodidad que transmite su protagonista se apodera de la trama de manera intensa.
Donde 'Gazer' destaca es en la creación de un universo oscuro y casi estéril, que parece ser iluminado exclusivamente por la luz de los fluorescentes de las cafeterías y el brillo de los letreros de neón en las calles.
Es de alabar que su guionista y director se resista a todos esos impulsos convencionales, dejando que la película se convierta en un retrato de dos individuos emocionalmente polarizados.
Una película de acción que se siente desfasada y carente de ambición, aunque su ejecución técnica es satisfactoria. Los actores cumplen con su papel, pero no cuentan con un material que les permita brillar.
Una fusión perfecta de pastiche de género amoroso y el propio estilo del director, que abraza gran parte del estilo reconocible que le convirtió en un icono.
Karloff brilla en su interpretación, mostrando un auténtico deleite en su papel como un intelecto malvado. Su actuación equilibra a la perfección la elegancia refinada y una profunda sensación de fatalismo.
Te deja temblando al pensar en la insignificancia del hombre frente a la fuerza del mundo natural, con un breve desenlace para la reflexión y la curación tras la catástrofe.
En general, el resultado es impactante. La obra presenta un tono sombrío y satírico, con un enfoque violento que la posiciona muy por encima de la repetitiva parodia de Steffen Haars en 'Krazy House'.
Si se hubiera puesto el mismo esfuerzo en desarrollar un buen guion y en crear coreografías de acción que en elegir a los actores, la película podría haber tenido un verdadero valor.