Inquietante reflexión sobre la lucha por conectar con los demás; en su lugar, los personajes se ven atrapados en un bautismo cíclico de fuego, juegos de rol, VMC y recuerdos resplandecientes de violencia.
El horror corporal resulta inquietante, pero al entrelazarse con la historia de amor en el centro, los efectos visuales aportan una grandeza íntima, poética y trágica.
Es divertida, graciosa, extremadamente ingeniosa y está llena de personajes entrañables. Es un clásico instantáneo de la comedia de terror y una de las mejores películas de género del año.
Los elementos políticos cínicos aportan un aire fresco a la historia, y la apariencia del asesino resulta llamativa. Sin embargo, las actuaciones no logran impactar y existen altibajos en el desarrollo de la trama.
#Manhole sorprende y entretiene en igual medida. Es una adición muy divertida al subgénero del thriller de única localización, manteniendo al espectador enganchado con su trama intrigante.