Lo que hace que sea un poco diferente en el cada vez más agotado género de los dramas de instituto es su edicto de no romance. Es tonto y poco realista, pero sin duda establece algunas situaciones y argumentos jugosos.
Supera la primera temporada, ya que Carney elige enfocarse en relatos más personales, sin depender de figuras mediáticas para captar la atención de los espectadores.
Si deseas disfrutar de una historia donde hermosas personas se enamoran frente a paisajes impresionantes que te inspirarán a viajar, y no te preocupas por la trama o las sorpresas, simplemente dale al play.
La cuarta temporada de 'Only Murders In The Building' destaca por la conexión natural entre Martin, Short y Gomez, consolidando aún más la química que han desarrollado a lo largo de la serie.
Le damos una oportunidad por su buen montaje y por el material de archivo que ofrece. Esperamos, no obstante, que los siguientes episodios sean más interesantes y menos repetitivos que el primero.
Consigue contar historias detalladas sobre cada uno de sus personajes, con emociones arraigadas en la realidad al tiempo que aprovecha la capacidad de Pixar para crear un paisaje visual fascinante.
Parece que va a tardar algunos capítulos en dar con el equilibrio apropiado entre casos puntuales y un arco narrativo continuo. Todo depende de lo dinámico que pueda estar Russell Hornsby.
Es atrayente y entretenida, y retrata de manera efectiva el deseo de dos padres de involucrarse plenamente en la búsqueda de su hija que ha desaparecido.
A pesar de que la conexión entre Kristen Bell y Adam Brody no resulta del todo convincente, 'Nobody Wants This' ofrece suficientes momentos divertidos que nos hacen seguir la historia, esperando que los personajes de Bell y Brody encuentren su lugar.
Las actuaciones de los protagonistas son excepcionales y la trama, que sigue a una mujer de negocios surcoreana que debe ocultarse en Corea del Norte, resulta verdaderamente intrigante.