Un culebrón con ataques de tiburón. La película presenta ciertas secuencias impactantes, pero pierde el control sobre su argumento y la atención del espectador en medio de un torbellino de confusión visual.
Ofrece una historia inspiradora y visualmente atractiva, con personajes que son fáciles de entender. Sin embargo, al abordar los aspectos puramente humanos, Paxton no logra establecer una conexión efectiva.
Es una película que se centra por completo en describir a sus personajes, pero que también envía un mensaje sobre las costumbres de la sociedad y de la facilidad con las que éstas se moldean.
Todo en 'The Light Between Oceans' es profundamente sentido y dramáticamente precioso, de una manera que parece destinada a convertirse en algo profundamente personal para cada uno de los espectadores.
Novelesca en el mejor sentido, utilizando el ajedrez como una especie de navaja suiza metafórica para abrir una historia de obsesión, adicción, adopción y la soledad del genio.
Si 'The Super Models' quisiera ser algo más que un anuncio para sus protagonistas y tuviera una razón de ser más sólida, debería haber explorado con las mujeres qué significa realmente ser ellas.
Kormákur demuestra una notable sensibilidad hacia el mar abierto, destacando sus cualidades visuales y su capacidad para generar drama. Sin embargo, el principal inconveniente de 'Adrift' radica, como es común, en la representación de los personajes.
La búsqueda de identidad impulsa a Barry. Sin embargo, lo que resulta agotador es culpa de Philip Morris. Además, el hedor que envuelve a la película proviene de una provocación que no logra ser convincente.
Ciertamente es entretenida y está bien hecha, pero, partiendo de los dos primeros capítulos, los espectadores van a tener que tragar una gran ración de chucrut para alcanzar la suspensión de incredulidad.
En el 30 aniversario de la debacle de la Rama Davidiana, 'Waco: American Apocalypse' intenta situar la batalla de Texas en un contexto sensato y resulta fascinante.
[Crítica 2ª temporada]: A pesar de algunos diálogos superficiales e interpretaciones demasiado serias -o quizás, interpretaciones desigualmente serias- la segunda temporada acaba encontrando el rumbo
El guion es pobre, pero la actuación de Sam Worthington vale la pena. Hay momentos interesantes y es digna de verse, aunque la narrativa resulta torpe y la dirección se siente descuidada.