Los admiradores de cualquiera de los dos artistas lo encontrarán valioso. También funciona como recordatorio de que el mundo tiene lugares salvajes que explorar.
La obra ofrece valiosas aportaciones para respaldar la necesidad urgente del mensaje de Gore, al tiempo que brinda razones para mantener una perspectiva optimista sobre el futuro.
Un decepcionante relato sci-fi de supervivencia que consigue poco con sus recursos importantes. After Earth se equivoca en su concepción y en su ejecución.
Otra porquería de Disney+ que no aumentará la calidad de su catálogo, pero que agradará a algunos niños. Es sensiblera y previsible, pero no ofenderá a demasiados espectadores.
Sangrienta y ofensiva, y carente de sustos. No encontrarás nada de humor. En su ausencia, tampoco parece que la acción esté cargada con algún tipo de lección moral malvada.
La película no ofrece nada realmente innovador. Si bien cuenta con algunos momentos cautivadores, resulta ser menos incisiva de lo que su publicidad aparenta.
Este sincero primer trabajo como director, que también ha sido escrito por la estrella principal, corre el riesgo de quedar atrapado en su sombría intensidad, antes de que un público que espera el fin del mundo logre apreciarlo.
Aunque carece del mismo nivel de humor que la primera entrega, puede resultar entretenida para aquellos que estén en el estado de ánimo adecuado. En resumen, esta secuela carece de la misma chispa absurda que caracterizaba a la película original.
Está fotografiada con un cuidado extremo, aunque a veces es demasiado ambiciosa. Es más inquietante que aterradora, pero aun así es un viaje que merece la pena.
Conroy se destaca como la figura central del documental. Su cautivador acento de Liverpool revive los momentos clave, aportando vitalidad a la narrativa.
Ha perdido gran parte de su atractivo contracultural. 'Between the Lines' es una película centrada en los personajes, pero solo unos pocos logran captar el interés del público.
Suficientemente satisfactoria como slasher con un regusto a comedia negra, tiene cierto atractivo comercial, pero artísticamente representa un paso atrás.
Inteligente, amarga, entretenida y probablemente demasiado verídica para la mayoría de estadounidenses. Representa otro paso hacia delante para Morris.
Un empático aunque imperfecto intento de imaginar la vida en las calles y encontrar una historia específica en ese contexto. La película se sostiene por dos interpretaciones absolutamente convincentes.
La actuación de Adewunmi brilla en los instantes de ambivalencia que Amoo crea, aunque la película resulta algo abrupta y no aprovecha al máximo las oportunidades de transformación.