Hay momentos en los que la serie es delicada y sensible, pero la suma es inferior a las partes. Aunque se puede disfrutar como serie de terror, pierde fuerza al transformarse en un drama criminal.
La verborrea, y no la violencia, es lo que desmerece a 'The Walking Dead'. A pesar de ello, la serie continúa siendo emocionante, intensa y, sin duda, sorprendentemente brutal.
Logra eludir las convenciones habituales del género al enfocarse en el fútbol en sí, priorizando a futbolistas jóvenes con grandes sueños y a futuros íconos del deporte.