A pesar de contar con animación deslumbrante, la película se convierte en un caos de cameos corporativos y de celebridades, sin conseguir captar el peculiar espíritu de la original de los 90.
Hay precisión e intención en todo. Es más suelto y divertido que sus trabajos recientes, y más agudo y formalmente seguro que sus primeras películas; este es Anderson a todo vapor.
Brutal pero profundamente nutritiva. Impactante y hermosa a partes iguales, 'La Mif' es una impresionante pieza de drama social realista que parece arraigada en algo verdadero.
Tan furiosamente divertida como impotentemente provocativa, esta road movie lésbica evoca, sin lugar a dudas, el estilo de los hermanos Coen, a la vez que logra tener una identidad completamente propia.
Más satisfactoria como historia de iniciación que como película de terror, 'It' está entre las mejores adaptaciones de Stephen King, lo que no es poco.
Se ve obstaculizada por su historia de amor genérica y sus ganas de sentar cátedra, pero no por ello deja de ser una de las películas más originales y peculiares del año.
Verdaderamente deliciosa. Wes Anderson se inclina hacia sus características excentricidades para un viaje por el desierto que no ganará nuevos conversos, pero mantendrá contentos a los fieles.
Una película de atracos que te robará el cariño delante de tus narices. Una comedia con el corazón en el lugar correcto, resulta una despedida adecuada para el multitalentoso director.
Un sólido western clásico que explora lo que implica dejar atrás las armas. Aunque no tiene una trama especialmente compleja, es interesante observar a Neeson mientras profundiza en su personaje en medio de una lluvia de disparos.
La historia detrás de la creación de los Flamin' Hot Cheetos no resulta especialmente interesante; sin embargo, como en toda deliciosa comida rápida, hay instantes que se pueden disfrutar.
Un fragmento de la historia queer británica magníficamente presentado y conmovedoramente interpretado que presenta a la directora Georgia Oakley y a la actriz Rosy McEwen como grandes talentos a tener en cuenta.
Si aspiras a entrar en el mundo de la literatura, esta película es para ti: una entrada dulce, pero escasa, a la madurez, mantenida a flote por los buenos papeles de Qualley y Weaver.
Otro emotivo escaparate para los talentos, aparentemente infinitos, de Elisabeth Moss. Ofrece un misterio intrigante que toma algunos caminos inesperados.