El drama español inacabado que es perfecto tal y como es. La joya de Erice de 1983 sigue siendo un evocador relato de los secretos de una familia y la pérdida de la posguerra, a pesar de durante el rodaje se quedó mucho sin filmar.
Una enorme orquestación, un sin fin de móviles que no funcionan y una siniestra chica guapa embarazada, y ya tienes la madre de todas las sátiras de las películas basura.
La película logra revitalizar las teorías conspirativas de una manera entretenida y, además, vuelve a dar energía al género de grabaciones encontradas, que ha perdido algo de fuerza en los últimos tiempos.
Una de las grandes películas que aborda la pérdida de la inocencia infantil a causa de los errores de los adultos. Reed, aunque a veces inconsistente, logra captar con maestría la impactante mecánica de la historia.