Este Zorro representa el regreso de un personaje clásico de manera muy acertada. Resulta entretenido, con un toque de 'kitsch', y es complicado no disfrutarlo.
Siempre he tenido debilidad por Woody Woodpecker, pero esta cutre película ha hecho que me guste menos. No tiene encanto, ni ingenio, ni risas, ni esperanza.
Visualmente, cumple con las expectativas. En cuanto a la música, es bastante aceptable, aunque no destaca. La trama tiene un interés moderado. En resumen, es entretenida y representa una opción razonable para pasar el tiempo.
Los inspirados efectos visuales -detalles de época, caprichosas secuencias animadas- enriquecen los temas de la historia y generan una cálida atmósfera que nos invita a reír y llorar con William y Rabbit.
Es más o menos como las otras películas. Son 90 minutos perfectamente aceptables pero a estas alturas, ya he tenido suficientes travesuras con los Trolls. ¿Y tú?
El reparto se esfuerza tanto por vender una trama rídicula y sobrecargada que no hay espacio para la comedia o para que haya espacio para algo más que los tópicos de los personajes
Vale, no está dirigida al público de mediana edad, así que, por supuesto, yo estoy fuera del fenómeno. Pero lo irónico es que, a pesar de su mensaje de inclusividad, sólo se dirige a su grupo demográfico predeterminado.