Un barrizal poco profundo que se contenta con chapotear en ideas básicas sobre la autoaceptación, la diversidad y la aceptación de las diferentes creencias de los demás sin ser nunca especialmente significativo.
Inesperadamente, 'Mandibles' resulta ser el tipo de película ideal para distraerse, en la que nos entretenemos con las peripecias de dos personajes torpes y un insecto gigantesco. No debería tener sentido, pero sorprendentemente, sí lo tiene.
Puede que la película nos haga reflexionar sobre el potencial venenoso de la nostalgia, o que nos ofrezca un retrato ligeramente trágico del crecer, pero más allá de eso, es un pequeño y modesto retrato de la vida.