A través de memorias que se desvanecen, historias en perpetua transformación y narradores poco fiables, Triet logra el desafío más complejo: conquistar nuestra plena confianza.
Nada en la película logra capturar la sinceridad y la nostalgia de la canción. Es un reto renovarse y, lamentablemente, tanto el guionista como el director no parecen esforzarse en ese sentido.
Que estos personajes parezcan vivir más allá de sus escenas es un homenaje a Hansen-Løve. Esta directora sigue evolucionando, perfeccionando su arte y su percepción del mundo, presentando películas que se sienten como regalos por descubrir.
A pesar de la inquietud que pueda causar la sinopsis, la película evita caer en melodramas excesivos o peculiaridades típicas de Sundance. Se presenta de manera irónica, vibrante y resulta sorprendentemente emotiva.
Quizás no sea la mejor de Sachs, pero es la más audaz: una obra de habilidad y confianza que muestra a un cineasta que no está dispuesto a otorgar a sus personajes la fácil absolución y no tiene miedo de alienar al espectador.
Divertida, delicada e imbuida con una sutil y evocadora melancolía, lleva sus capas con tanta ligereza que puede que necesites un rato hasta darte cuenta de todo lo que está pasando.
Un largometraje que carece de humor y frescura. Esta comedia femenina es tan impersonal que no logra destacarse. La actuación de Witherspoon se siente limitada y poco explotada.
Cargar a dos talentosos actores con un guion aburrido y sin atractivo hace que la reciente película de J.Lo, 'The Back-up Plan', se sienta como una obra maestra de Billy Wilder en comparación.
'Home Sweet Hell' intenta captar la esencia inquietante de los Coen y el peculiar estilo de John Waters, pero Burns y su equipo no logran trascender su mediocridad.
Greg Mottola ha aportado excelentes obras a la comedia cinematográfica, sin embargo, su reciente film 'Keeping Up With the Joneses' no se encuentra entre sus mejores.
Davidson se entrega por completo y el director ha diseñado un marco excelente para su actuación. La experiencia es gratificante: es relajante, acogedora, cálida y posee una delicada melancolía.
En el brillante giro de Jean-Baptiste, se percibe la posibilidad de que tras la valentía y la pasión de esta mujer resida un amor intenso y desbordante.
La falta de distancia y de elementos divertidos impide que 'My Zoe' explore su potencial como una película de género, llevándola a convertirse en una narrativa profundamente sombría.