Su seguridad y su intensidad asfixiante son sus principales características. Este enfoque discreto, sutil y modesto logra mantener la atención del espectador de manera dramáticamente efectiva.
Construida alrededor de la magnífica y desafiante actuación de Raphaëlle Pérez, la película confirma a Silvestre como uno de los nuevos talentos del cine español.
La película es rica en elementos fascinantes, sin embargo, se siente un poco desordenada, dando la impresión de que la directora se vio ineficaz para manejar la gran variedad de temas que exploró.
Una historia emotiva que transforma la lucha entre un hombre común y el sistema en un drama cautivador. La intensa actuación de Miguel Martin aporta profundidad y realismo a la trama.
El desafiante relato demuestra un gran cuidado en su elaboración y, a pesar de su simplicidad, se presenta como la obra más accesible de Franco hasta ahora.
Podría haber sido un simple reportaje televisivo, pero la energía incontrolable de las personas implicadas y la cercanía de los directores con ellas enriquecen la película, llevándola a ser algo mucho más significativo.
Emocionante, aunque carece de pasión. Paulo logra captar la atención del espectador, pero la exploración psicológica es casi imperceptible, al igual que la figura del invitado que menciona el título.
La película aborda de manera genuina las dificultades que enfrentan las personas sordas en un entorno predominantemente oyente, evitando por completo la condescendencia y el tono moralizante.
Combina valores de producción vistosos, una trama frenética y una dosis de buen gusto en una historia genuinamente graciosa y sexy sobre infidelidad marital.