Con un encantador Griffin Dunne como protagonista y la suficiente sabiduría melancólica para suavizar el humor, es una propuesta accesible, aparentemente ligera, pero llevada a cabo con pericia, inteligencia y empatía.
La película coral de Hans-Christian Schmidt ofrece giros inesperados en una exploración de los aspectos psicológicos y las complejidades de las relaciones familiares, presentando una narrativa elegante y actuaciones magníficas.
Este rompecabezas hábilmente elaborado juega al gato y al ratón con el espectador, ofreciendo actuaciones impresionantes de Sabine Timoteo y Mark Waschke.
Una obra vibrante y con actuaciones destacadas, donde Martins combina aspectos que se acercan al melodrama con un humor ligero y momentos que transmiten una intensa intimidad emocional.
La película carece de la frescura en la narración y las sorpresas que ofrecía 'Jinpa', convirtiéndose en una experiencia más convencional dentro del género de la ficción rural asiática.
Es una obra que se siente como un vestigio del cine europeo que no resuena con la actualidad. Su ritmo tiende a ser lento, aunque hay buenas actuaciones que logran arrancar momentos de vida.