Un drama de sumo que siempre está en guerra consigo mismo. Pierde la mayoría de sus oportunidades, pero aun así, tiene algunos puntos realmente positivos.
Las escenas de lucha son suficientemente competentes y originales, lo que hace que esta película sea una recomendación sólida para los aficionados del género.
Lo que siempre ha sido cierto de 'Warrior' es que está criminalmente infravalorada, y la tercera temporada demuestra que sigue teniendo un poder fulminante en su política y una gracia circense en sus peleas y escenas.
Es confusa y está sobrecargada de ideas y efectos especiales ocasionalmente fallidos, pero merece cierta atención por ser orgullosa y decididamente extraña.
Hilando temas bastante manidos como el amor, la lealtad o hasta dónde está uno dispuesto a llegar en ellos, su absorbente premisa le da a este género poco habitual un toque muy seductor.
La animación y el diseño visual son deficientes, pero la película brilla por sus extraordinarios personajes y una trama aventurera que mantiene un emocionante ritmo.
El diseño visual y de sonido son excepcionales. Es un auténtico regalo para los fanáticos, y es muy probable que solo ellos sean quienes se animen a verla.
Logra causar un impacto emocional gracias a la asombrosa forma en la que sus protagonistas encajan en el tapiz de la vida, tan distinta de la nuestro y a la vez tan similar en muchos aspectos esenciales.
Intenta ofrecer una historia de ciencia ficción claustrofóbica sobre los chanchullos de una criatura, obteniendo resultados nada memorables en el proceso.
[Crítica 2ª temporada]: Se atreve a destruir o a comprometer moralmente a todos los personajes que te gustan, lo que hace que el drama sea imprevisible e interesante.