Esta mezcla irregular de grabaciones de conciertos y material entre bambalinas carece de profundidad, pero sigue siendo un visionado imprescindible para los aficionados.
Es una locura revisionista desvergonzadamente vulgar que reimagina a Freud como un investigador paranormal adicto a la cocaína. Gustará a tanta gente como a la que echará para atrás.
La sexta temporada, parte 1, se enfoca casi por completo en la Princesa Diana, dejando de lado los elementos más sobresalientes de las entregas anteriores. El resultado es un relato burdo y voyeurista sobre los últimos días de la Reina de Corazones.
Es bastante inofensiva, gracias a un ritmo fresco, intérpretes atractivos y una bienvenida autoconsciencia. No trata de ser más de lo que es y está bien.
Tiene un ritmo y una estructura extraños, y mientras que los enfrentamientos melodramáticos y la desmesurada violencia son divertidos, son un poco esporádicos y no dejan mucho impacto.
Una satisfactoria precuela animada que se sostiene por sí misma. Resulta un recordatorio del porqué esta franquicia, tan peculiar, ha alcanzado popularidad.
La primera mitad de la tercera temporada de 'The Witcher' se presenta como una aventura frustrantemente confusa que aún no logra aprovechar el evidente potencial de la franquicia.
La película parece estar enfocada en un público específico y no parece tener el interés de ir más allá de lo básico. En su búsqueda de cumplir con lo mínimo, se siente como si le faltara un mayor esfuerzo por parte de los creadores.
No es la mejor entrega de la franquicia, pero parece ir en la dirección adecuada gracias a un final impactante y su renovado enfoque en el espíritu familiar.
Excesivamente larga, lenta y aburrida. 'My Life with the Walter Boys' no aspira a ser mucho más que un refrito de cosas que ya conocemos pero es tan patética que ni lo consigue.