La primera mitad de la tercera temporada de 'The Witcher' se presenta como una aventura frustrantemente confusa que aún no logra aprovechar el evidente potencial de la franquicia.
Tiene todas las características de un éxito de streaming, sin embargo, su ritmo frenético y su enfoque disperso demandan un grado de paciencia que algunos no estarán dispuestos a ofrecer.
La película parece estar enfocada en un público específico y no parece tener el interés de ir más allá de lo básico. En su búsqueda de cumplir con lo mínimo, se siente como si le faltara un mayor esfuerzo por parte de los creadores.
No es la mejor entrega de la franquicia, pero parece ir en la dirección adecuada gracias a un final impactante y su renovado enfoque en el espíritu familiar.
Excesivamente larga, lenta y aburrida. 'My Life with the Walter Boys' no aspira a ser mucho más que un refrito de cosas que ya conocemos pero es tan patética que ni lo consigue.
Como siempre, esta antología presenta una combinación de miedo y conceptos, resultando en una experiencia entretenida para los amantes del género, aunque no logra profundizar más allá.
Es como si 'Sausage Party: Foodtopia' se hubiera comido una serie mejor y más inteligente, y luego la hubiera regurgitado en charcos entre episodios de tedioso exceso.