Una obra rica en matices y bien interpretada que se esfuerza por ser relevante en la actualidad, pero que acaba siendo demasiado inocente e insulsa como para impactar.
El documental de Brett Morgen sobre Bowie es una obra impresionista y vivencial que cautiva con su energía y originalidad, llevando al espectador a una experiencia única y electrizante.
Incesantemente discursiva y prácticamente sin acción, es el tipo de cuento de hadas para adultos y juguetón que casi ha desaparecido en la actualidad, dominada por las franquicias cinematográficas.