Ditter busca explorar las conexiones entre las personas. Sin embargo, su enfoque desenfadado y, a menudo, vulgar convierte su intento de abordar un tema serio en algo superficial y confuso.
Es sorprendente cómo actores de renombre como Pierce Brosnan, Salma Hayek o Jessica Alba han aceptado participar en un proyecto con un director cuya trayectoria no promete nada positivo.
La ingenua entrega de Annette Bening brilla en cada escena. Junto al talentoso Ed Harris, esta obra, aunque sencilla, logra transmitir una calidez especial gracias a su actuación.
Queda el toque de un sabor agradable sin más, una media sonrisa y la sensación de un proyecto discreto, desde luego menos apetecible que la bollería que exhibe.
La película Ajami presenta una visión dura y desoladora de la realidad. Su enfoque imparcial permite que el drama afecte a todos los personajes involucrados, ofreciendo una narración poderosa y conmovedora.
Gibson y el siempre efectivo Diego Luna destacan en una película repleta de clichés y lugares comunes que resultan complicados de asimilar, a pesar de su presentación cuidada.
Mann se enreda en su propia complejidad, y con él, también nos perdemos. Aunque es tolerable, la expectativa es alta para un director como Michael Mann, quien siempre ha prometido más.
Lo bueno y lo malo de la película es que la desazón permanente que desprende la narración te va llegando en raudales continuos de amargura, latente el caos y la muerte.
Conjunción de los cuentos de los hermanos Grimm en una difícil amalgama que cuesta digerir entre nota y nota a veces resulta opulenta y desmesurada, pero visualmente muy atractiva.
La película ofrece lo que promete, siguiendo la línea del tráiler. Sin embargo, resulta ser una entrega que se siente forzada en comparación con el estilo habitual de Sacha.
Nos encontramos con un producto digno, con un guión inteligente y denso y el atractivo de contar con Kim Harington. La trama, plena de vaivenes y con ritmo discontinuo, pero con un resultado bastante interesante.
Plagada de altibajos, la película se sostiene gracias a Coronado, quien destaca en medio de un guión que, aunque presenta algunos gags interesantes, resulta en su mayoría predecible y algo vulgar.