Vigoroso melodrama de factura clásica, con un calado tan literario y musical que se contempla con la misma emoción con que se escucha una sinfonía de Beethoven.
Nueva comedia desmadrada de Landis; la galería de anticonvecionales, descacharrantes y anárquicas familias cinematográficas tiene un nuevo socio de pleno derecho: los Stupid. Arnold luce sus dotes de gran comediante