Una serie que capta con éxito los horrores absolutos de la guerra junto a la belleza de la creación. La severidad de una no hace sino acentuar la gravedad de la otra. Juntas, forman algo sobrecogedor.
Un extraño y bienvenido regalo de una época pasada de la televisión que merece la pena disfrutar junto a una taza de té o, quizás, una pierna de cordero.