La inteligencia, ya sea artificial o de otro tipo, sufre en 'Chappie'. Esta película sobre robots se vuelve torpe y confusa, reflejando la inocencia del droide que lleva su nombre.
La secuela más destacada de 'Terminator' en las dos últimas décadas logra transmitir una intensidad visceral en sus escenas de combate gracias al trabajo de Miller. Los efectos visuales resaltan, ofreciendo una experiencia impactante.
La segunda colaboración entre Zal Batmanglij y Brit Marling presenta un astuto drama de espionaje que alcanza un nivel asombroso de intriga, aunque pierde algo de ritmo en su segunda mitad.
Este drama de acción, aunque no alcanza la brillantez de 'The Dark Knight', mantiene una intensa urgencia moral y una esencia pulp que han convertido a la franquicia de Warner en un símbolo de integridad.
Es decepcionante que una historia con tantas posibilidades dramáticas resulte ser una oportunidad desperdiciada. El filme ofrece placeres superficiales, pero le falta la profundidad emocional que transmitiría tensión y riesgo.
Redundante, grandilocuente y descaradamente autoconsciente, 'The Expendables 2' también resulta lo suficientemente inteligente para proporcionar su propia autocrítica.
Bajo la impecable superficie de la película se esconde una vibrante y apremiante humanidad; una profunda comprensión del sostén emocional en el que se apoya la ficción de Stephen King.
'Los mercenarios 3' resulta tan imprescindible como un fuerte golpe en la zona íntima, dejando claro que consumirla te privará de una parte significativa de tu valioso tiempo.
Bruce Willis, John Malkovich, Helen Mirren y el resto del elenco continúan brindando momentos cómicos como un grupo de asesinos del gobierno ya retirados. Sin embargo, esta comedia de acción global requeriría adoptar la idea de que "más grande es mejor" en todos los aspectos.
Sublimemente ridícula. Es casi imposible evitar las risas con las películas de 'Fifty Shades', y lo menciono tanto con admiración como con cierta frustración. Proporciona un nivel de entretenimiento.
Di lo que quieras decir sobre la ausencia de John Cusack, pero esta secuela, inexplicablemente divertida, consigue capear el bajón de las segunda partes.
Sebastian Junger ofrece una obra que complementa 'Restrepo', presentando una perspectiva más contemplativa sobre la experiencia en la primera línea en Afganistán.
De una precisión quirúrgica, con un sombrío sentido del humor y totalmente fascinante durante sus veloces 149 minutos, este tenso y efusivo thriller psicológico representa un excepcional binomio de director y material.
Un decepcionante thriller sobre secuestros que revela cómo un gran director ha caído en la trampa de la autoparodia, lo que deja a la reciente 'Prisioneros' como una verdadera obra maestra al compararlas.
La interpretación impactante de Nicole Kidman como una madre desesperada no logra salvar este drama que resulta confuso y poco creíble en su intento de abordar la temática de los niños en peligro.