En general, es el tipo de película perfecta para disfrutar un viernes por la noche. Aunque no planeo verla de nuevo, eso no significa que no me haya entretenido viéndola una vez.
No es una docuserie destacada, pero resulta bastante amena. Al igual que otros documentales sobre la India, aunque encajen en el subgénero 'true-crime', su enfoque está más en la intensa cobertura mediática.
A pesar de ser una producción kazaja, su relato resuena a nivel universal. No importa si no eres aficionado a las películas internacionales, esta propuesta merece ser disfrutada si se presenta la oportunidad.
La combinación de historias reales con drama suele no ser de mi agrado, pero en este caso se logra un buen equilibrio. Sin embargo, la producción deja algo que desear, ya que no consigue ser particularmente impactante.
Tom Bidwell ha hecho un excelente trabajo construyendo este nuevo universo. Poco a poco, la serie se vuelve más oscura y los personajes se tornan más fascinantes.
Una película de vampiros que destaca por su emotividad, combinando elementos tradicionales del género con sorprendentes innovaciones. Es una encantadora fantasía de terror.
Tanto si la viste en el cine como si no, deberías verla en digital. Ya sea para disfrutarla por primera vez o para descubrir nuevos detalles que se te escaparon en la pantalla grande.
La película presenta momentos de tensión, aunque carece de escenas especialmente impactantes. Los giros argumentales son evidentes, pero la narrativa se mantiene en un nivel superficial.
Una nueva película de terror que resulta extrañamente familiar y maravillosamente fresca. Aunque pierde fuerza en ciertos momentos, sigue siendo una experiencia que vale la pena disfrutar.