Algo está en marcha y los espectadores lo esperan con emoción, sin embargo, 'Enola Holmes 2' fracasa. He aquí una pista: Vuelve a lo básico para la próxima.
Claire Foy se destaca como la mejor Lisbeth Salander en esta secuela, que resulta confusa y no logra dejar una impresión duradera. La narrativa se ahoga bajo la carga de sus excesos.
Las muertes son astutas y espantosas, Wilson es una maravilla, los chicos malos se merecen todo lo que les va a pasar y todo ello parece a medio cocinar.
Un trabajo elegante y cerebral para un público maduro. Combina hábilmente dos subgéneros en un recorrido gratificante, acompañado de profundas cuestiones éticas que perduran una vez finalizada la película.
Está inspirada en una serie dirigida a adolescentes, sin embargo, con el aumento del drama en el guion, se transforma en una obra que resulta verdaderamente cautivadora para una audiencia más diversa.
Jackson-Cohen brilla en su papel y la conexión entre Pinto y Dirisu es palpable. Sin embargo, resulta frustrante que la trama sea tan cruel, egoísta y engañosa, además de predecible.
Principalmente, sirve como vehículo para que Bacon se mueva a través de varios estados de temor y horror. Por suerte, lo hace con facilidad y su interpretación eleva el material.
Es la primera película de terror de Feste, pero su ingenio agudo y los sustos innovadores realmente asustan, lo que sugiere que tal vez debería haber estado siempre enfocado en este género.
Hay material intrigante, oscuro y profundo, lleno de encanto y un toque de rareza. Sin embargo, Miele se deja llevar por sus propias reflexiones, lo que provoca que la película se desvíe de su rumbo.
La encantadora comedia de Mindy Kaling presenta un humor atemporal con una perspectiva contemporánea. Es muy divertida y transmite un mensaje significativo.