Una gran decepción. Ver 'My Big Fat Greek Wedding 2' es como recibir un abrazo de tu tía-abuela: reconfortante y familiar, pero no demasiado emocionante.
Los fans de 'Zoolander' pueden soltar un extravagante suspiro de alivio: después de 15 años, esta secuela de la sátira de moda es tan divertida, estúpida y adorablemente provocativa como cabría esperar.
Convierte las imágenes y videos en impactantes alucinaciones a gran escala. Las redes sociales exhiben un aspecto aterrador que nunca antes habíamos visto.