Una estructura excesivamente compleja y un ritmo deficiente afectan a una narración que, en teoría, debería ser monumental, pero que al final se convierte en una versión menos impactante de 'Walking Dead'.
El comienzo de la serie resulta algo pausado. Sin embargo, Stone brilla en su actuación, y una vez ocurre el asesinato de Olivia, tanto el ritmo como la trama cobran impulso y se vuelven realmente cautivadores.
Se beneficia de los aspectos más destacados del western, mientras que con astucia evita sus elementos más problemáticos. En general, logra una buena ejecución.
La serie 'The Sinner' logra captar la atención del espectador. Su forma de desarrollar el misterio resulta intrigante y, en ocasiones, incluso desoladora.
Divertida, a veces absurda y con una visión a la altura de su brillante título, es el tipo de serie pequeña que solía definir a los originales de Netflix.
Sin los elementos distintivos de la famosa franquicia de Dick Wolf, resulta monótona y poco original, asemejándose a una versión inferior de destacados dramas policiales como 'The Shield'.
Lo siento, pero 'House of the Dragon' no alcanza la magnificencia de 'Game of Thrones'. No ha logrado combinar lo conocido con lo novedoso, limitándose a replicar la historia en lugar de expandirla.
Lo que podría haber sido una mirada inteligente e incisiva a Hollywood es en cambio una imitación lenta, superficial y a menudo sexista de 'Entourage'.
Es como visitar a un viejo amigo, se hace algo raro a veces, pero en general es un gozo absoluto y el 'Psych' por antonomasia que conocemos y nos gusta.
Inteligente y atrevida, esta deslumbrante antología presenta episodios increíblemente ingeniosos y cautivadores, aunque algunos no logran alcanzar el mismo nivel de brillantez.