Negra como el carbón y destinada a ofender a cualquiera que no esté en su onda, el entretenido y hábil debut de Nick Guthe es una mordaz y divertida rebanada de lujuria, crimen y sordidez.
Cuando termina, esta inquietante historia de obsesión romántica se aleja del curso habitual de las películas para adolescentes y se adentra en un territorio muy oscuro.
Aunque no está exactamente en la misma liga que la visualmente deslumbrante 'Excalibur', esta producción anglo-italiana se divierte bastante encontrando una línea directa entre la caída de Roma y el nacimiento de la leyenda artúrica.
Denis opta por dejar de lado gran parte del complejo simbolismo cristiano que caracteriza a Melville, centrándose en su lugar en el deseo homoerótico reprimido, que se presenta como el segundo gran tema del relato.