La dieta constante de brutales luchas callejeras hace difícil establecer una conexión con la historia, a pesar del atractivo visceral que esta pueda ofrecer.
El triunfo especial de los cineastas reside en la forma inspirada en que en el último momento lleva su historia a un final, con Nora y Joyce luchando hacia un nuevo nivel de entendimiento.
Esta obra a gran escala, dirigida por Martin Ritt, tiene una sólida factura pero poco estilo. El Johnson de James Earl Jones es, sin embargo, intensamente vital y más grande que la vida.
'Leviathan' es 'Alien' bajo el agua. No es, ni de lejos, tan sofisticada o aterradora como la película de Ridley Scott, pero se ve bien y se mueve rápido.
Una incursión atrevida, hilarante, salvaje y maravillosamente entretenida en las vidas de un par de boxeadores de peso medio en busca de una segunda oportunidad.
Esta película carece de sutileza. A pesar de ello, presenta algunos elementos creativos y momentos humorísticos; sin embargo, 'Alien Nation' resulta poco inspiradora.
Consistentemente indignante e implacablemente surrealista, el film belga es, intencionadamente o no, también frecuentemente divertido. Es, además, una obra obligatoria y distintiva.
Una gran fantasía, en la que Brendan Fraser, su elegante diseño y unos enérgicos efectos especiales se enfrentan entre sí para lograr la máxima diversión.
La guionista Deborah Dean Darvis y el director Andy Tennant son plenamente conscientes de la absoluta predictibilidad de su material y por tanto, hacen que llegar a su inevitable final sea lo más divertido posible.