'Machine Gun Preacher' equilibra adecuadamente la acción y el drama, utiliza bien las localizaciones y tiene el buen tino de homenajear a un benefactor relativamente desconocido, cualesquiera que fueran sus motivaciones.
Feste falla en lo más básico: no logra despertar en el público algún tipo de interés particular, ni siquiera en general, por estas cuatro personas problemáticas.
La película no descubre nada verdaderamente profundo ni marca un punto de inflexión en la carrera de Wong más allá del cambio de lenguaje y de localización. El director busca crear una atmósfera
La audiencia que apreciará esta comedia de amistad con un giro curioso será limitada. Quizá lo que necesita son más personajes y menos atmósfera claustrofóbica.
Honoré selecciona adecuadamente los momentos más emotivos para que los personajes transmitan sus ideas y deseos a través de las canciones. Sin embargo, el resultado no es satisfactorio.
Von Garnier ha recreado la más auténtica representación posible de la época y el asunto tratado. Está muy bien interpretada, cuenta con un excelente diseño de producción, vestuario y fotografía, y su dirección muestra un gran rigor en su tema y estilo.
Aunque visualmente atractiva y seductora, su aislamiento y auto-absorción se perciben más como una violación que como una celebración de las vidas de dos de los más destacados sensualistas de la literatura.
El filme destaca por su notable impulso narrativo y por las impresionantes actuaciones de sus dos talentosas protagonistas, Frances McDormand y Amy Adams.
La historia se empantana en un mar de acrobacias y efectos especiales que son tan incesantes como las escenas, y con tan poco encanto como la relación entre los personajes.