Aborda un tema que habitualmente es evitado por el cine estadounidense. Además, brinda a Khan la oportunidad de mostrar su habilidad actoral. Su recorrido de 162 minutos es realmente valioso.
Un tecno-espectáculo espectacularmente vacuo. Cuando los 154 minutos de 'Transformers: Dark of the Moon' finalmente concluyen, lo que se siente es un agotamiento, más que una excitación.
Es divertida, inteligente y está animada con cariño, con personajes memorables. La animación supervisada por los directores Chris Renaud y Pierre Coffin saca sobresaliente en energía, imaginación y color.
Un entretenido viaje digital a través de la mitología griega, una película perfecta para disfrutar sin complicaciones, que retrocede a las viejas epopeyas fantásticas y avanza hacia un futuro digital, donde la noción de 'inimaginable' parece haber desaparecido.
[Cameron] lleva el cine de ciencia-ficción al siglo XXI con la impresionante obra 'Avatar'. Cada elemento tecnológico en 'Avatar' cumple un rol significativo, respaldando una profunda historia de amor.
La exuberante técnica de la película primero abruma, y luego entierra el relato emocional de Dickens. (...) una gloriosa animación por ordenador y tecnología 3D. A ese nivel, es asombrosa. Pero, a nivel emotivo, es tan fría como el espectro de Marley.
No tiene risas inherentes, por lo que su muy versátil reparto de actrices con talento lucha con fuerza para hacer algo divertido de algo que simplemente no lo es.
Rompe las expectativas a cada momento, evitando ser empalagosa, trillada o didáctica y buscando la profundidad y la complejidad en sus personajes. Coge una historia algo rancia y hace que sea una comedia vibrante.
Feste falla en lo más básico: no logra despertar en el público algún tipo de interés particular, ni siquiera en general, por estas cuatro personas problemáticas.
La película no descubre nada verdaderamente profundo ni marca un punto de inflexión en la carrera de Wong más allá del cambio de lenguaje y de localización. El director busca crear una atmósfera