Incluso como boxeador, el Roberto Durán retratado en 'Hands of Stone' aparece como un patán. La película es una representación de boxeo común y poco original.
Aunque no resulta ni inteligente ni original, es razonablemente aterradora, sobre todo cuando pasa de los preliminares y va directamente a lo que interesa.
Intentando juntar elementos de la historia de 'Malas tierras' de Terrence Malick, con la mirada de Malick de 'Días del cielo', Lowery ha puesto el 90 por ciento de su energía en la atmósfera y el 10 por ciento en el guión.
La película resalta la insuperable actuación de Meryl Streep, cuya capacidad para conectar emocionalmente con sus personajes alcanza una gloriosa intensidad en esta titánica interpretación.
Levanta cuestiones espinosas sobre si es mejor vivir humillado o armarse, aunque la mayor parte es un drama inerte, verborreico y sin dirección que termina silenciosamente sin decir mucho de nada.
La cálida interpretación de la eterna actriz Gainsbourg y la conmovedora voz de los dos jóvenes protagonistas hacen que las dos horas sean absorbentes.
'Electric Slide' refleja el mordaz absurdo característico de las novelas de Bret Easton Ellis. A pesar de que su torpe protagonista no avanza en su camino, lo hace con un estilo innegable.
Debería haber durado 15 minutos menos, pero el Sr. Mohr posee un gran talento para la acción cómica, lo que lo convierte en la elección ideal para dirigir una gran epopeya de superhéroes en Hollywood.
'Stage Fright' comienza como una entretenida mezcla musical entre 'Glee' y 'Viernes 13', pero acaba cayendo en los clichés típicos de los slasher, en vez de jugar con ellos.