Es excesivamente larga y está sobrecargada. Aun así, es sorprendentemente interesante y entretenida. Mehdi Dehbi consigue una magnética interpretación en lo que, con otro actor menos adecuado, podría ser un personaje irrisorio.
El humor irreverente de 'Extraordinary' mantiene su esencia poco ortodoxa, llena de frescura y autenticidad, logrando resultar tan entretenido y divertido como en temporadas anteriores.
Es una mezcla extraordinaria de lo asombroso y lo defectuoso que caracteriza a Moffat como narrador. La trama, sin embargo, parece familiar y uno no puede evitar la sensación de que hemos presenciado esta historia anteriormente.
'Heels' aborda con gran respeto el deporte que presenta, destacando de manera elocuente el interés que genera su narrativa y espectáculo en el público.
La segunda temporada no cumple con las expectativas creadas por la primera, optando por una narrativa más extensa que sacrifica el ritmo ágil y las conexiones previamente desarrolladas.
Su potente concepto distópico se vuelve blanco y vulgar. Un experimento intelectual que resulta casi olvidable y no se preocupa por explorar de manera profunda las cuestiones más intrigantes que plantea.
Deliciosamente divertida y graciosa en formas que el género de espías rara vez se permite abrazar plenamente, es un bienvenido entretenimiento en un género que a menudo se toma a sí mismo demasiado en serio.