Entiende que los dramas adolescentes no necesitan bandas de justicieros o misterios de asesinato para ser interesantes, porque intentar averiguar lo que tiene que ser tu vida es lo suficientemente complicado.
Visualmente impresionante, aunque los Shelby han perdido su esencia. A pesar de sus intentos, la serie se siente atrapada en un limbo extraño y a veces frustrante.
Reese Witherspoon y Kerry Washington destacan en esta adaptación sumamente entretenida. La trama es adictiva y conmovedora, ofreciendo reflexiones valiosas.
Aunque la primera mitad de la temporada podría funcionar como una miniserie destacada sobre Diana, no está del todo claro si realmente cumple con el papel de conclusión de 'The Crown'.
[Crítica 3ª temporada]: Mezcla más de media docena de personajes principales, relaciones complicadas y argumentos de éxito para formar algo que es a la vez inteligente, consciente de sí mismo y muy divertido de ver.
Sandra Oh merece algo mejor que esta incómoda silla. Lentamente, pasa de ser una historia interesante sobre una mujer innovadora a una tristemente predecible sobre un hombre cansino.
Sigue sin tener claridad sobre lo que desea contar con su historia, así como tampoco logra definir adecuadamente la relación central que sostiene la trama.
Aunque Sheen y Wilson brillan en sus escasas interacciones, lo más cautivador de 'A Very Royal Scandal' se desarrolla más allá de esos momentos familiares.
Por desgracia, no resulta tan glamorosa ni rompedora como se podría haber anticipado debido a su temática y a los materiales de marketing. Sin embargo, es digno de mención que Turner logra sacar lo mejor de las limitaciones que se le presentan.
Una historia sobre el impacto del trauma, una tragedia emocionalmente rica y oscuramente divertida que se basa en nuestro anhelo universal de amor y conexión humana.
Cuenta con un reparto estelar y con una narrativa complicada llena de personajes moralmente grises. Un drama que se deleita jugando con las expectativas del espectador.