[Crítica 2ª temporada]: Esta temporada no es tan graciosa como la primera, pero Gleeson, Clarkson y Jouléy son capaces de hacer que los diálogos de Hornby sean incluso más interesantes.
La cuarta temporada entrelaza comedia, terror y surrealismo como en las anteriores, preservando el estilo visual característico de la serie. Este enfoque logra un resultado memorable que vale la pena atesorar.
La primera temporada ofrece sorpresas nostálgicas a lo largo de los episodios, sin depender únicamente de la nostalgia de la serie original para atraer a la nueva audiencia. Logra recontextualizar la trama dentro de un drama adolescente de manera efectiva.
Abraza el 'slasher' y no elude los elementos más 'camp' de la serie original. Es un nuevo aporte al género del metahorror, evocando de nuevo la esencia de 'Scream'.