Una historia de iniciación hermosamente elaborada. Captura de forma colorida el humor, la angustia y la exuberancia de los jóvenes que han perdido el rumbo.
A veces resulta un poco distante y el guion no siempre coincide, pero se desarrolla con suficiente ternura para cautivar y mantener el interés del espectador.
Su ritmo vertiginoso acaba haciéndose pesado, pero tiene suficiente humor para darle un giro interesante a los temas domésticos e identitarios que trata.