Ofrece sustos intensos sin gracia alguna, además de crear una tensión que pone los pelos de punta, aunque esto sólo ocurre tras un inicio algo tedioso.
Al final, es un desastre rancio y repetitivo que toma prestado en gran medida de todas las películas de zombis y extraterrestres dignas de imitación, con un resultado aburrido.
Los protagonistas muestran una gran química al aportar profundidad y vulnerabilidad a sus personajes poco explorados, lo que hace que las consecuencias emocionales de su aislamiento resulten siempre creíbles.
Después de desarrollar la historia por completo y luego descender hacia el final, solo queda una pregunta: ¿Realmente nos importa lo que está sucediendo?
Interpretada con solidez. Una exploración penetrante que muestra la profundidad de los personajes. Se presenta una narrativa emocionalmente rica y compleja, llevándonos a reflexionar sobre las múltiples aristas de la experiencia humana.