Cumple en su mayoría con lo que anticipaba su impactante tráiler: escenarios globales, antagonistas malvados y un protagonista australiano fuerte y reservado.
Es la quintaesencia de la típica historia del Viejo Oeste americano que probablemente se describa mejor como 'picaresca'. Resulta difícil de creer que no haya sido creada por los hermanos Coen.
Un thriller que crea una atmósfera intrigante, pero que resulta sorprendentemente apatía. A pesar de su duración de 93 minutos, la historia se siente falta de contenido significativo, así como su mensaje.
Un thriller distópico que, aunque es visualmente atractivo, carece de sustancia. La trama se siente familiar y predecible, mientras que la narrativa se desarrolla de una manera que es tanto envolvente como típica.
Garland logra que la atmósfera intensa tenga un gran efecto. Sin embargo, la falta de una narrativa coherente dificulta la comprensión del mensaje más profundo que se intenta comunicar.
Es más ingeniosa de lo que aparenta su tráiler y primera escena, además de ser sorprendentemente divertida, comparable a otras películas como 'Lucy' y 'Limitless'.
Una experiencia sensorial tan opulenta y abrumadora que suplica verse en grande, o no verse en absoluto. Si ya eres devoto de la mitología de Herbert, te emocionará cada palabra susurrada.
La pareja central es fundamental. Su vínculo es examinado con detalle, pero al mismo tiempo se siente genuino y robusto, lo que les permite soportar una narrativa claramente absurda.
Es un material que hemos visto ya un millón de veces, pero la película lleva su familiaridad con ligereza y hay algo refrescante en una comedia que trata ciertos tópicos simplemente como parte de la vida de los personajes, y no como diana para las bromas trilladas.
Aubrey Plaza destaca como una criminal sin remordimientos, reflejando la complejidad de la mujer moderna. No es necesariamente la antiheroína que pensábamos que queríamos, pero sin duda encarna a aquella que la sociedad merece.
Es una película elegante y sorprendentemente divertida. El guion, aunque ridículo, cumple su propósito. La trama avanza ágilmente, y las actuaciones de los actores elevan el material, haciendo que hasta las situaciones más absurdas resalten.